FSM America

Discurso en el encuentro de mujeres sindicalistas de la FSM

Muy buenos días compañeras y compañeros:

Reciban el saludo solidario y clasista de Federación Sindical Mundial la  CGTP y el mio  propio. Realmente me siento muy contenta de poder estar aquí en esta importante reunión que estoy segura será un hito en el desarrollo del movimiento sindical.

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Discurso de apertura del secretario de la FSM Cro. George Mavrikos en la Conferencia Internacional Sobre el Asbesto

Estimados compañeros,

Es un gran placer daros la bienvenida a la Sede Internacional de la FSM en Atenas, Grecia. Estamos muy contentos de teneros aquí hoy, a pesar de las dificultades financieras y de otro tipo que se enfrenta el movimiento sindical a nivel internacional. De parte de la dirección de la FSM, os doy la bienvenida.

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Palabras de clausura del curso de actualizacion politica para la accion sindical

Compañeros de la Presidencia
Compañeros alumnas y alumnos

A la Federacion Sindical Mundial en la Region de la América Latina y el Caribe, le satisface que los esfuerzos que las organizaciones a las cuales ustedes pertenecen hacen para posibilitar su presencia, rindan resultados positivos.

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DISCURSO FINAL DEL NUEVO SECRETARIO GENERAL ELECTO, GEORGE MAVRIKOS EN EL XV CONGRESO DE LA FSM

Queridos amigos y luchadores:


Les agradezco a todos ustedes por el honor de haberme elegido al cargo de Secretario General. Es muy grande la responsabilidad que asumimos hoy aquí. Comprendemos plenamente lo grave de nuestra responsabilidad  y de las nuevas tareas.

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PALABRAS APERTURA ENCUENTRO ANTIAALCA CELEBRADO EN LA HABANA

Entre el Encuentro anterior efectuado en noviembre del 2002 y el actual, media todo el año 2003 y en él ocurrieron sucesos de gran importancia que debemos examinar para extraer las conclusiones que nos permitan ser más certeros y efectivos en esta batalla por la vida y el desarrollo.
En el pasado año se definieron con mayor claridad las tendencias a la acción unilateral y guerrerista del gobierno de Estados Unidos.

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PALABRAS DEL SECRETARIO PARA LAS AMÉRICAS DE LA FSM EN INFO AMERICA OIT 97

Ramón Cardona, Secretario para las Américas de la  FSM

Estimadas compañeras y compañeros:

Durante los tres últimos decenios la teoría neoliberal se propagó en la mayoría de los países latinoamericanos con la afirmación de que el libre intercambio comercial y la flexibilidad laboral reanimarían el empleo, impulsarían el aumento de salarios, el desarrollo económico y el mejoramiento de las condiciones de vida de los pueblos.

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IV CONGRESO NACIONAL CONFEDERACION NACIONAL DE UNIDAD SINDICAL INDEPENDIENTE (CONUSI), PANAMÁ

IV CONGRESO NACIONAL
(12 al 14 de Febrero, Panama)

INTERVENCION DE LA FEDERACION SINDICAL MUNDIAL


Compañero Gabriel Castillo, Secretario General de CONUSI
Demás compañeros de la Presidencia
Fraternales organizaciones sindicales de otros países

Compañeras y compañeros:

CONUSI es, para la Federación Sindical Mundial, un referente de lucha, un ejemplo de sindicalismo clasista con un programa de acción que si bien reclama reivindicaciones justas por las cuales pelea, las trasciende para plantearse la conquista de una sociedad sin explotadores ni explotados.

Su programa, compañeros, es nuestro programa, el de la FSM.

Es por ello que nos sentimos tan íntimamente identificados con su organización y orgullosos de mantener tan fuertes lazos de hermandad.
Para nosotros, el momento de hoy en esta “América Nuestra”, es el de los pueblos.

Hoy nos caracteriza el enfrentamiento popular a la  opresión y latrocinios que durante siglos nos fueron impuestos.

Surgen, por la voluntad popular, gobiernos que se empeñan en construir ese otro mundo posible al que aspiran los pueblos evidenciando, así, que se puede conquistar.

No se avizoran retrocesos: es ese el futuro luminoso de “Nuestra América” al que sabemos también CONUSI quiere contribuir.

En el movimiento sindical, lo saben ustedes, subsisten pugnas entre los que pretenden amarrarnos al  pasado que se impuso y los que queremos empujar el futuro que nos corresponde.

En esta hora de cambios, los trabajadores no podemos mantenernos al margen de ellos. No es eso lo que históricamente nos ha caracterizado.

Siempre la clase obrera -  porque existen las clases  aunque se pretendan ignorar – ha estado en la primera trinchera en la lucha por las transformaciones sociales.

Hoy, con más razones aun, cuando luchamos por nuestra verdadera independencia, nos corresponde a los trabajadores, la punta de la vanguardia.
La crisis no solo financiera del capitalismo, sino del capitalismo mismo como sistema, que hoy sufrimos los pueblos, nos muestra el agotamiento de un modelo.

La realidad es que esta crisis parece anunciar el final de una era y un punto de inflexión en la historia de la humanidad, que hará que las cosas ya no vuelvan a ser como eran.

Se han derrumbado los argumentos de aquellos  sostenedores de un íntimo compromiso con una globalización incontrolada, ilimitada y desregulada.

Pese a los intentos de reanimación, nos sumergimos en una catástrofe cuyas dimensiones y efectos de todo tipo nadie se atreve  a prever.

Al propio tiempo, se evidencia su naturaleza.

Las consecuencias de las políticas insensatas de los  pocos que manejan la economía mundial, las pagamos los desposeídos.

Los que se apresuran a buscar miles de millones de dólares para salvar de la quiebra a las empresas y bancos que especulan irresponsablemente en los mercados financieros, no ponen el mismo interés para conseguir el dinero que permitiría salvar – por ejemplo - a los casi 30 mil niños pobres que mueren cada día en el mundo.

¿Es que puede esperarse una actitud distinta? ¿Hay otro capitalismo diferente al que sufrimos?



Evidentemente algunos creen que sí pues, a pesar del desastre ocurrido, continúan acudiendo  al FMI y al BM en busca de soluciones.

Los que desde el movimiento sindical internacional buscan auxilio del FMI y del BM, les presentan un llamado por ellos “práctico y ambicioso paquete de reformas y recuperación”.

¿En qué está éste engendro basado? Asombrémonos: en la “Declaración de Washington” adoptada allí por los lideres del G20 el pasado año.

Esa es la absurda bandera a seguir que proponen a los trabajadores: “resolvamos las nefastas consecuencias del capitalismo con más capitalismo”.

Intentan continuar intoxicando a los trabajadores  haciéndoles creer que del capitalismo pueden aspirar a otra cosa que no sea lo que hasta ahora les ha ofrecido.

¿Puede ignorarse que la naturaleza del capitalismo impone la obtención de cada vez más ganancia a costa de la explotación de los trabajadores?
¿Puede pretenderse  que se cierren los ojos ante la realidad de que la competencia, consustancial al capitalismo,  privilegia la búsqueda de ganancia a cualquier costo incluyendo la muerte y destrucción que las guerras generadas por esta causa provocan?



Para la Federación Sindical Mundial el mundo está ante un enorme desafío y una gran oportunidad, que no se puede dejar pasar sin discutir las bases mismas del orden social vigente y proponer alternativas.

¡La solución a nuestros problemas la encontraremos en nosotros mismos!

Tal conviccion alentò a los mandatarios y representantes de los treinta tres  paises latinoamericanos y caribeños reunidos en Brasil apenas dos meses atras.

Sin tutelas estadounidenses o europeas, concordaron que la integración política, económica, social y cultural de la región, constituye un factor necesario para avanzar hacia el desarrollo sostenible y el bienestar social de sus ciudadanos.

Nunca la historia de nuestras naciones tuvo escenario tan favorable, cuyo impacto político será trascendental.

Estados Unidos ya no manda aquí. Está comenzando una nueva historia, una nueva época.
Entre los gobiernos latinoamericanos y caribeños crece la conciencia de la necesidad de unirnos y aumenta la voluntad de lograrlo.
¿Y nosotros? ¿Y el movimiento sindical?

¡Nuestra respuesta debiera ser la unidad!

No estamos urgidos de altisonantes palabras invocandola, sino de hechos que logren, en la practica, al menos, la unidad en la accion.
Un grupo de organizaciones sindicales decidieron, convocar al Encuentro Sindical “Nuestra América” el que se  celebró en Quito, Ecuador, a  inicios del pasado mes de Mayo.

Decenas de organizaciones se sumaron a la convocatoria. Una de sus características originales  fue, pues, su impulso desde las bases, no desde las cupulas.

Pese a la diversidad de afiliaciones, y con respeto a todas ellas, primó la conciencia de la urgencia de la unidad.

Fue una oportunidad de debatir, proponer, acordar y actuar sin estar condicionados por otros intereses que no  fuesen los de los trabajadores, desempleados, excluidos y explotados de esta región latinoamericana y caribeña.

Pudieron hacerlo sin estar sujetos a relaciones jerárquicas, sin pretensiones individuales de control o de imposición de liderazgos; en condiciones de real  igualdad.

Pudo surgir asì una muy precisa Plataforma para la Unidad en la Acción  que debiera alentar a la participación de todos conscientes de que solo unidos seremos fuertes para oponernos a los que, muy unidos, nos oprimen y pretenden cercenar nuestros avances y justas aspiraciones.

Este Encuentro tendrá su continuidad el próximo mes de Octubre en Brasil el que esperamos cuente con una participacion aun mayor y posibilite avanzar en lo ya  logrado hasta llegar a construir un poderoso movimiento de unidad en la accion.

La participación de ustedes, y la promocion que de este evento hiciesen, lo fortalecería y animaría. 

Compañeras y compañeros:

Urge despojar el movimiento sindical internacional de prejuicios, pretensiones discriminatorias e imposiciones de un pensamiento sindical único que rechaza, con total impudicia, la existencia de la Federación Sindical Mundial a la que, paradójicamente, acusan de sectaria, extremista e intolerante.

Estas manipulaciones, hábilmente manejadas y ampliamente divulgadas, demuestran – por si alguien lo dudaba - que en nuestros días sí existe guerra ideológica aunque se pretenda ignorar la palabra “ideología”.

La historia de la Federacion Sindical Mundial es la de las luchas de clases. Despues de sufrir el impacto del derrumbe de un modelo de socialismo, se reanima.

Los retos a los que nos enfrentamos son enormes, pero la fuerza unida de los que batallan puede vencerlos.

Ustedes, combatientes de CONUSI, son de los que luchan. Los necesitamos junto a nosotros.

!VIVA CONUSI!

!VIVAN LOS TRABAJADORES PANAMEÑOS!

!VIVA LA UNIDAD DE LOS TRABAJADORES!

INTERVENCION EN CLAUSURA DE CURSO SINDICAL EN MORELIA

Estimados compañeros:
Agradecemos la oportunidad que se nos brinda de participar en la clausura de este curso.
Consideraba el maestro mexicano “Lombardo Toledano” que era nocivo para el movimiento sindical negar el valor de la doctrina de la clase obrera y dedicarse exclusivamente a las reivindicaciones materiales, pues ello los hacia caer en el economicismo perdiendo la perspectiva de las luchas de la clase obrera.
Señalaba también que cuando los sindicatos no forman a sus cuadros y los educan políticamente, permiten la influencia ideológica de la burguesía en sus filas manteniendo su unidad solo en apariencia.
Compartimos esas reflexiones del “maestro” y por ello apreciamos la labor que en la capacitación de los dirigentes sindicales despliega la Escuela de Educación Sindical conducida con pasión por nuestro compañero el Dr. Raul Jimenez Lesca que ostenta en esta labor el reconocimiento no solo de sus alumnos, sino de muchos otros que lo admiramos por su entrega a la educación de los dirigentes sindicales.
Esta labor de la ENAT no sería por supuesto posible llevar adelante sin el apoyo de un convencido de la formación sindical, Eduardo Fernandez, nuestro respetado compañero LALO.
A ambos – y al ejecutivo del SUEUM - transmitimos el reconocimiento de la Federación Sindical Mundial en las América.
Compañeras y compañeros:
Nuestra formación permanente se hace aun más perentoria como consecuencia de los tiempos que vivimos.
La economía real continúa siendo impactada por contundentes golpes.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) considera que la crisis financiera que esta¬lló en Estados Unidos, así como sus efec¬tos, están dejando sin trabajo a no menos de 20 millones de personas globalmente.
Sin embargo - aseguran los organismos internacionales - aun cuando salgamos de estas crisis, la situación continúa siendo terrible porque persiste la pobreza masiva en el mundo.
La actual debacle financiera, energética y alimentaria ocupa la primera posición en las preocupaciones de nuestro universo. Las estadísticas comienzan a mostrar las consecuencias reales de tal interconexión que fortalece sus efectos degradantes ya muy perniciosos dado que mas de la mitad de la pobla¬ción mundial vio deteriorarse aun mas sus condicio¬nes de vida con el incremento de los pre¬cios de alimentos y energéticos.
Hoy el número de mas de 900 millones de hambrientos crece con los nuevos 80 millones que solo en los últimos meses padecen este flagelo que además de cruel e injusto, no se justifica pues el orbe produce ali¬mentos suficientes para mantener obesa a la población global.
Esta expresión de inequidad que imponen los sostenedores del modelo depredador, para los que solo tiene importancia lo que los beneficie, se manifiesta de manera aguda en América Latina y el Caribe que ostenta el nefasto titulo de region con más desigualdad en todo el mundo.
El 10% más rico de la población recibe casi la mitad de todos los ingresos mientras que el 10% más pobre solo alcanza el 1,6%. Esta injusta distribución de las riquezas se hace aun mas evidente cuando la comparamos – no obstante no constituir un ejemplo a seguir - con lo que ocurre en los países industrializados donde el 10% superior recibe el 29,1% del ingreso, mientras que el 10% inferior recibe el 2,5%.
El orden económico y social vigente en casi todo el mundo ha sufrido una debacle de proporciones inusitadas. Ha quedado demostrado que no sólo se trata de una crisis del sector financiero, sino que abarca todas las esferas de la producción, del consumo, de la inversión y del comercio, y que esta empujando a una depresión económica mundial.
Mientras los gobiernos poderosos hoy corren para salvar a los banqueros de la debacle, son los trabajadores los que comienzan a sufrir sus consecuencias.
Recorte de horas extras, adelanto de vacaciones, suspensiones y despidos, son las medidas que toman los empresarios para descargar sobre las espaldas de los trabajadores los efectos de la crisis. Ignorados en las épocas de bonanza, hoy nuevamente son asociados a las pérdidas.
Y lo son cuando ya era muy aguda su situación pues con la flexibilización y desregulación laboral, se cercenaron derechos y se debilitó dramáticamente la capacidad de representación y de negociación de los sindicatos. Los trabajadores, como fuerza influyente en las dinámicas sociales y políticas de las naciones, atenuaron su protagonismo.
Una de las consecuencias primeras que condicionan esta situación fue el deterioro cuantitativo y cualitativo de la clase trabajadora con el incremento de la tasa de desempleo y de trabajadores informales; otras fórmulas neoliberales como la deslocalización de empresas, la movilidad geográfica y funcional facilitaron su desorganización, fragmentación de intereses y desorientación ideológica.
El dominio absoluto de la economía de mercado significó, además, el achicamiento del Estado, la apertura indiscriminada de la economía de nuestros países, la libre circulación de capitales, la “seguridad jurídica” a las inversiones extranjeras y otras imposiciones en aras de la aplicación del todopoderoso libre mercado. La solidaridad fue desterrada porque el mercado se encargaría del reparto de cargas y beneficios.
El mundo está ante un enorme desafío y una gran oportunidad que no se puede dejar pasar sin discutir las bases mismas del orden social vigente y proponer alternativas. El fin del discurso único, que colocaba en el terreno de la irracionalidad a cualquier intento de cuestionamiento, abre un espacio para el debate, impensado poco tiempo atrás.
Hay que comenzar por replantearnos la caducidad del injusto modelo que, sin asidero ético y moral, provoca una sociedad segmentada, con individuos que tienen los medios de producción y los que sólo disponen de su capacidad de trabajo. Un orden social que parece fundamentarse en los hechos consumados.
Otro mundo no sólo es posible, sino absolutamente necesario. Y en ese mundo los trabajadores y sus derechos deben tener preferencia especialmente en las épocas de crisis.
¿Por qué los que ahora se apresuran a buscar 700 mil millones de dólares y aun mas para salvar de la quiebra a las empresas y bancos que especulan irresponsablemente en los mercados financieros no ponen el mismo interés para conseguir el dinero que permitiría salvar a los casi 30 mil niños pobres que mueren cada día en el mundo?
¿Por qué se continúa invirtiendo más de un millón de millones de dólares en gastos militares cuando con apenas el 15% del monto de los recursos que se utilizan para esos gastos, se podrían alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio?
¿Por qué las consecuencias de las políticas irresponsables de unos pocos que manejan la economía mundial debe ser pagada por los trabajadores, por los desposeídos?
Esta crisis parece anunciar el final de una era y un punto de inflexión en la historia de la humanidad, que hará que las cosas ya no vuelvan a ser como eran.
Somos testigos del principio del fin del modelo neoliberal y de la ideología que postulaba que el mercado puede solucionar todos los problemas de la economía, quedando en cuestión, además, el compromiso de muchos gobiernos con una globalización incontrolada, ilimitada y desregulada.
Ante esta realidad los sindicatos tenemos deberes.
Para los que de cualquier manera trabajamos dentro o para el movimiento sindical, no es difícil reconocer que el sindicalismo internacional, regional y de las naciones, se impulsa o desarrolla desde dos perspectivas desiguales por su contenido ideológico:
El que apuesta por conciliar las contradicciones con el capital, y el que reconoce esas contradicciones como antagonistas e irreconciliables.
El primero niega la lucha e clases y su estrategia de acción se diseña con el propósito de lograr el entendimiento y la compatibilidad de intereses entre los trabajadores y los dueños o los servidores del capital.
El segundo defiende y promueve la lucha de clases y se enfrenta al sistema capitalista.
Estas tendencias no son nuevas en el escenario contemporáneo y se han manifestado de forma recurrente o en ciclos a lo largo de la historia sindical. Tendríamos que preguntarnos: ¿Qué elementos tributa a ellas la globalización neoliberal?
En una primera fase el declive de la acción sindical en el terreno nacional e internacional, a consecuencia, entre otros factores, de la ofensiva neoliberal, despejó el camino al sindicalismo conciliador, surgiendo de su posición moderadora o mediadora, una facción que pasó a favorecer y cooperar con el Sistema, traicionando, confundiendo, manipulando a los trabajadores y desviándolos de la oposición y la rebeldía.
Me refiero a pactar o aceptar más horas de trabajo por el mismo salario, o a despidos para reducir costos y el menoscabo de las condiciones de trabajo esgrimiendo, como excusa trivial, la necesidad de salvar la empresa y beneficiar así a un sector minoritario de empleados u obreros.
Por supuesto, el resultado de este proceso degeneró la naturaleza y esencia de aquellos sindicatos en los que esta doctrina fue asimilada dando paso a una organización de tipo corporativa, dependiente, anti solidaria, manejada por un liderazgo corrupto y no representativo, que coadyuvó a incrementar la ganancia capitalista a cambio de recibir una caritativa tajada.
Lombardo expresaba que si la clase trabajadora aceptaba o toleraba “…..la dirección de los organismos y de los lideres que sirven al imperialismo norteamericano, cabeza del imperialismo internacional, se convierte en enemigo de sus propios intereses y, también, de los intereses del pueblo y de la nación….”
Pero la oscuridad aterradora que ha propagado el programa neoliberal en el mundo y en especifico en Latinoamérica, ha servido de condición objetiva para que comiencen a caer esas máscaras descubriendo el oportunismo y la demagogia de sus promotores.
Hoy el sindicalismo más influyente o predominante en el mundo sigue siendo el conciliador, con una particularidad, también aportada por la globalización neoliberal: la propensión a universalizar desde un centro de mando superior y único el pensamiento y la acción del movimiento sindical. Es un objetivo este que se viene implementando bajo la consigna de “UNIDAD y PLURALIDAD”.
No negamos que la crítica y las denuncias que efectúa esta corriente sobre la grave situación en la que viven millones de seres humanos en este planeta, es acertada y coincide en lo general con las del sindicalismo clasista.
Sin embargo, esta coincidencia de opinión no es suficiente para vencer las discrepancias de fondo que subyacen en los métodos de lucha y en lo que es más trascendental: la meta final que se persigue con ella.
Son estas diferencias las que actúan de óbice en el propósito histórico del sindicalismo de consolidar una verdadera UNIDAD en estos tiempos modernos.
La Federación Sindical Mundial identifica como los enemigos de los trabajadores al capital y al imperialismo y sobre ese principio fundamental promueve la unidad de acción.
Se suma a las filas de los que, desde su condición de trabajadores formales o informales, desempleados, despedidos, campesinos, indígenas, sin tierras, desposeídos, desamparados y pobres del planeta, luchan contra ese poder.
Así mismo reconoce que dentro del sindicalismo de concertación se inscriben organizaciones y líderes sindicales que defienden los intereses de los trabajadores con tenacidad y honradez, los que en no pocas ocasiones han acompañado la lucha de los sindicatos clasistas en su enfrentamiento resuelto a las políticas imperialistas.
La Federación Sindical Mundial surgió desde la UNIDAD, sólo que cuatro años más tarde el viejo axioma de ¨ divide y vencerás” se abrió paso, fragmentando al movimiento obrero internacional con total impudicia.
Es, desde entonces, y hasta el presente, acusada de sectaria, extremista e intolerante.
Por estas razones fabricadas, manipuladas y hábilmente divulgadas, que demuestran que EN NUESTROS DIAS SI EXISTE GUERRA IDEOLOGICA AUNQUE SE NIEGUE LA PALABRA IDEOLOGIA, la FSM fue aislada del llamado proceso de unidad internacional aparentemente concretado hace más de un año.
Este se anuncia, paradójicamente, como ¨ PLURALISTA Y NO EXCLUYENTE ¨.
Ha tenido su impacto en la región con la constitución de una Confederación Regional.
Al respecto es conveniente clarificar algunas cuestiones que fundamentan la posición del sindicalismo clasista que defiende la FSM.
Vivimos en un mundo en el que los “pocos ricos” desprecian, discriminan, y esclavizan a los “muchos pobres”.
Esto es posible por la alianza en la que se funda su unidad como clase social defendiendo así su sistema cuya fuerza utilizan para enfrentar, atacar, manipular, dividir, desviar y debilitar a los trabajadores y a su organización colectiva: Los sindicatos.
Desconocer ese antagonismo, pretender ignorar el egoísmo que ha engendrado el sistema con su exaltación al individualismo, al mercado libre, a la competencia despiadada y encauzar la acción sindical por el sendero del diálogo pasivo con los adversarios de los trabajadores, manifestando complacencia por declaraciones de buena voluntad y reconocerlas como triunfo de la lucha sindical, nos distrae de lo que debe ser nuestra misión en cada una de nuestras sociedades: la transformación social con predominio de la propiedad común y el desarrollo de una economía solidaria.
No debe ser permitido que el sindicalismo se integre a la estructura política de la globalización capitalista y que le sirva de soporte para su supervivencia, encausando la acción sindical por caminos aparentemente ingenuos y tolerantes, conveniente para los poderosos, que ahogan las verdaderas manifestaciones de lucha colectiva que históricamente han protagonizado los trabajadores.
La unidad solo tiene sentido y es cierta si consolida el poder de los trabajadores frente al poder del capital.
En Latinoamérica el movimiento sindical no ha estado ajeno al propósito de unidad; de hecho estamos conmemorando el 70 Aniversario de la Confederación de Trabajadores de América Latina (CTAL), organización que fue fiel representante de los trabajadores y que se caracterizó por una sabia conducción de las luchas por sus reivindicaciones y por sus posiciones antiimperialistas y antifascistas inclaudicables.
A pesar de los intentos, el principal desafío que tiene el movimiento sindical en la actualidad continua siendo el de UNIRSE con conciencia de clase, superando segmentaciones insubstanciales, conflictos por liderazgos, recuperando la confianza de los trabajadores y ejecutando un programa de acción que le permita enfrentar otros retos trascendentales para la estabilidad y desarrollo de la región.
El Movimiento sindical Clasista en la Región actúa por enfrentar tales desafíos.
Al valorar la situación sindical en nuestra region, un grupo de organizaciones sindicales de orientación clasista decidieron convocar el Encuentro sindical “Nuestra América” celebrado en quito, Ecuador, a inicios del pasado mes de Mayo.
Decenas de organizaciones se sumaron a la convocatoria. Una de sus características originales fue, pues, su impulso desde las bases. En Quito las expectativas fueron superadas por la realidad. Pese a la diversidad de afiliaciones, y con respeto a todas ellas, primó la conciencia de la urgencia de la UNIDAD. En un clima de ejemplar democracia no se acordó nada que no contase con el consenso absoluto.
Las transformaciones que hoy caracterizan a la region, impusieron su impronta derivándose de los debates la necesidad de que el movimiento sindical, históricamente a la vanguardia de los procesos de cambio, no podía estar hoy a la zaga de ellos.
Se adoptó el compromiso no solo de apoyar sino de acompañar a los gobiernos que en mayor o menor grado defienden los verdaderos intereses de los trabajadores y de los pueblos.
Tampoco fue remiso el evento, de manera unánime, a identificarse con “un futuro soberano y socialista”. Se expresaba así - expresamente definido y diàfanamente identificado - el compromiso con un nuevo mundo mejor al que aspiran miles de millones de seres humanos en nuestro planeta.
Se evidenciaba, también de manera transparente, la voluntad de defender la soberanía y la independencia de nuestros países y de actuar contra la explotación de las trasnacionales.
Un énfasis esencial fue dedicado a los esfuerzos de integración de nuestros pueblos con igualdad, identidad y solidaridad conscientes de que o nos unimos o perecemos. Se reconocía en el Encuentro la relevancia del ALBA y del TCP, expresiones de relaciones basadas en la solidaridad, la cooperación y la complementariedad.
El antiimperialismo identificó las intervenciones de la mayoría de los participantes recociéndose por muchos de ellos el hecho de que el gobierno de los Estados Unidos está busca cualquier tipo de pretextos en “Nuestra America” para mantener un asedio permanente a los procesos surgidos genuinamente del voto popular que propician transformar sus sociedades en beneficio de las amplias mayorías.
El evento de Quito cumplió cabalmente con las pretensiones anunciadas en su convocatoria al abordar los problemas que afectan a los trabajadores en nuestra región con una visión orientada a concebir un plan de acción eficaz, con propósitos concretos y acciones que conduzcan a la recuperación de la capacidad de lucha de los trabajadores y del dinamismo y representatividad en la actuación sindical a todas los niveles defendiendo la independencia de clase y la autonomía sindical.

Así fue acordada una Plataforma para la Unidad de Acción en:

 

  • Defensa de los derechos laborales y sociales; por pleno empleo, reducción de la jornada de trabajo sin reducción de salario.
  • Contra la precarización del trabajo, la discriminación en el trabajo por motivos de género, etnia, religión y orientación sexual; contra la privatización y a favor de que el Estado asuma su papel de inductor del desarrollo económico y social y se universalicen las políticas públicas: educación, salud, previdencia social y transporte.
  • Pro de la integración solidaria y soberana entre los pueblos y el apoyo a los cambios políticos y sociales.
  • Favor de la unidad contra la ofensiva militar del imperialismo y la de sus fuerzas aliadas conservadoras y corruptas en la región.
  • Promoción del fortalecimiento de la lucha en defensa de la soberanía alimentaria y sobre los recursos energéticos, hídricos, la biodiversidad y la sustentabilidad ambiental.


Es esta, a nuestro juicio, una muy precisa Plataforma para la Unidad de Acción que debiera alentar a la participación de todos conscientes de que solo unidos seremos fuertes para oponernos a los que nos oprimen y pretenden cercenar nuestros avances y justas aspiraciones.
Estimados compañeros:
Hoy los movimientos sociales, grupos que surgen condicionados por la crisis estructural de las sociedades, continúan abriendo espacios para la confrontación y el cambio.
Transitando del juicio crítico a la demanda y de esta a la acción más organizada, estructurada y concertada, emprenden programas con objetivos más abarcadores reforzando el rechazo a las políticas neoliberales, a los Estados Unidos y sus aliados, a las instituciones financieras y a la dominación de las transnacionales.
Los sindicatos y centrales que apuestan por la acción movilizadora y no renuncian a las posiciones clasistas, son atacados con el uso de resortes legales.
Se actúa para quebrantar su credibilidad y necesidad, recurriendo a prácticas de compromiso individual que socavan la ideología y conciencia de la clase obrera reemplazando solidaridad por egoísmo, y cuando esto no basta, acuden al asesinato de los líderes insobornables para sembrar el miedo y el desconcierto.
Pretenden eliminar así los focos de resistencia.
No obstante, ello no los amilana.
Conocen el precio de su compromiso con los trabajadores.
No logran doblegarlos.
Continúan luchando.
Tenemos la esperanza que este grupo que hoy aquí se gradúa, esté en las primeras filas de este contingente que continua creciendo en defensa de los derechos que nos pertenecen.
En esa batalla, les deseamos los mayores éxitos.
Les aseguramos que en sus luchas, por las justa causas de los trabajadores, podrán continuar contando con la Federación Sindical Mundial.

FEDERACION SINDICAL MUNDIAL
Región AMERICA